El ser, el siendo y el seré...

01:56 AM. Cierra los ojos, Déjate seducir por el sueño, Contempla tu inconsciente, Mientras tus oídos... ...Se apoderan del silencio...

viernes, 19 de abril de 2013

De la luz a la caverna, Y viceversa, También. / Umiel - Abril 2013




Desde Marte hasta Venus,
Solo existe un simple paso,
De la luz a la caverna,
Y viceversa,
También.

Del recuerdo hasta las venas,
Una mirada con una mueca de pena,
Y me abrazo como el mar y la arena,
Cuando lo hacen bajo las estrellas,
En plena humedad invernal.
Es una intensión que no cabe en este planeta.
Y que menos cabrá entre tú y yo.

El cometa se perdió,
En el aliento del viento,
Del último adiós.

De la caverna hasta la luz,
De la cama al living también,
Viceversa y al revés,
Llevo la pena,
De quién mató para sobrevivir.

Ese tipo al que arrebató la violencia,
Obligándolo a decidir,
Y con la pared a sus espaldas,
Lo hizo con resignación y sin error.



martes, 16 de abril de 2013

Adicto. (Dame un hueso y me iré contento a morderlo en el rincón.) / Umiel - Abril 2013



El cuarto se maquillaba de ocre y gris,
Mientras la sal estéril,
Perece en el semblante,
De una lágrima seca.

El gemido agotado,
Por el acoso del sudor frío,
La exclusión emocional,
De un marginal sin encanto.
Una pobreza que seduce a la miseria,
Una realidad afila las puntas,
De una piel con espinas y asperezas.

El yo-yo que gira y se desespera,
En la carrera de ahorcarse en su hilo,
El vértigo decadente sin alivio,
La adrenalina disecada,
En la saliva de un desastre.
Que corre y corre,
Pedaleando en el aire…

El conejo se durmió,
La tortuga anuncia:
Jaque mate.
Una huella del corazón,
En el fondo,
De un río salvaje.
Los recuerdos de un amor,
Que duelen,
Porque aún laten…

El cuarto bulímico,
Mientras la sal estéril,
Perece en el semblante,
De una lágrima seca.
Vomita gorriones y cuervos,
Por la ventana,
Un tipo cuerdo que enloquece,
En ardor de sus entrañas.

El sonido de un corazón delator,
Que quiere cortarse las venas,
Y dejar de quejarse.
De salir de esta miseria,
De vivir de tus sobrantes,
Atárselas de nuevo,
Antes de quedar marchito,
Sin pétalos ni sangre.

El unicornio azul,
Se te diluyó en el aire,
Y transformado en rata,
Lo echaste por el tirante.
Espera en el muelle pálido y solo,
La basura que queda,
Del capitán y los tripulantes.

Las plumas violáceas y azuladas se visten de vestigios de un desastre, cae en la curva deliciosa aquel vestido sobre los pequeños pechos en aquel escote elegante. Sus plumas son adorno, ya no intentes volar ni elevarte. El trauma de la colisión,  el impacto de un amor, que en su tráfico se derramó al estrellarse. Esos besos narcóticos que destruidos en escombros, enuncian el día y la fecha en que ya no lograste, mantener esa clandestinidad erótica en la que florecíamos, sin preocupaciones ni pasajes. Sin baches ni peajes, sin restricciones ni virajes. Hoy me drogo con lo poco que me das y con lo poco que me queda, de todo aquello que mediste y que conservé de alguna manera. Vendo mi dignidad por una dosis de esa actuación de amor que das cuando no tienes algo mejor que hacer que necesitarme. No sé si soy lo que fui, si no fui lo que soy, que no seré lo fui, o que no fui lo que seré. La vedad no importa, me suicido en un yo-yo que planea caer hasta sentir como el hilo se corta. Solo se que me confundo, solo sé que no puedo encontrarme. Hasta tanto giraré, giraré hasta marearme. En el agitar del viento, como si fueras un remolino pequeño, creo poder ubicarte, solo para ver de nuevo como aún en los besos, aún en el sexo no puedo encontrarte.

Mis brazos morados como señal de la perversión de mi sangre.

 El delirio al que me someto para respirar tu aliento en vez de aire, robo dinero y tiempo de mi futuro para conseguirte; pierdo mi dignidad para sentirte…

-“Aquí tienes una erección, cuando desees usarla, por favor no dudes en llamarme.”
-“Ah, me olvidaba, si quiere además un corazón, viene junto con las pilas y además también es desechable.”

Prendió un cigarro y tarareó una canción de un nuevo humidificador y la letra paranoica de un desinfectante. Vio a un testigo de Jehová molestar a alguien en la calle, y pensó ¿Cómo pueden creer en algo semejante?, Ella es real, su desprecio también, su sexo obligado, sus uñas, la repugnancia, el deshonor, mi dignidad y mi sangre, al menos, están aquí y ahora, al menos, son reales. Al menos huyo como un mono erguido y no como si hubiera caído del cielo, como si fuera un ángel. Me ofusco al revivir el sonido de mi despertador, y llego a casa solo para enojarme a solas. Para evitar pasar por el espejo, para desaparecer en las horas perdidas que vienen esta madrugada a masturbarme y torturarme. Soledad no me consuela, vampira maldita que vive de mi sudor, de mi esperma y de mi sangre… Pero, la abstinencia es así, la adicción podría llegar a matarme. Un sufrimiento por otro, un dolor multiplicado, un desencantamiento vital que crece exponencialmente, en cada triunfo fracasado, en cada vida muerta entre los damnificados, en cada sueño desvelado, en los viajes sobre hojas otoñales perdiéndose en el capricho del viento. En la crudeza natural de ver a los árboles pelados y enfermos. Un café, un sapo, un príncipe rebelado, un sacerdote reconvertido al ateísmo, Juana de Arco confesando las drogas que usaba cuando hacía política de sus delirios. Y suena de fondo que la hicieron quemar. Un rock and roll que por lo menos, le pone sal a la mortalidad, un poco de cerveza, un poco de niebla en la cabeza, un poco de estilo al nada más.

Cuando aparece un bostezo,
De aquel calor desnudo,
Aparece una figura junto a mí,
Se empaña y al girar,
Escucho como huyes,
Con el presente de aquí.

El unicornio azul,
Se te diluyó en el aire,
Y transformado en rata,
Lo echaste por el tirante.
Espera en el muelle pálido y solo,
La basura que queda,
Del capitán y los tripulantes.
En la saliva de un desastre.
Que corre y corre,
Pedaleando en el aire…
La cabeza dentro del aire,
La nariz bajo el agua,
Las manos que roban,
A Nacho unas cosas,
Sé que he sido un cobarde,
Sé lo soy aún en la canción, 
Pero ya es tarde y no logro encontrar,
Una manera mejor de explicarme.

jueves, 4 de abril de 2013

Las manos de Poncio Pilatos. / Umiel - Abril 2013



Esta bifurcación me derrite en un molde indeciso,
Con gusto a sangre y chocolate,
Cuello desnudo frente a un abstemio vampiro.
Cualquier opción puede pasar,
¿Quién es el encargado de decidirlo?
Buscaré entre las palabras tendidas en el laberinto,
Los broches ácidos bajo la lluvia de oro,
La soga tensa en el cuello ahorcado del odio.
Los límites de mi autonomía destruyéndose en tus labios...

Las personas salen y entran,
Mientras uno va destruyendo las puertas,
Alguien le da un vaso de agua al asesino,
Alguien llora un amor con espasmos y gemidos,
Una contorción de forma fetal y fatal tirada en el piso,
La figura deja de contrastar su semblante,
En la luz del faro que entra por la ventana,
La pared ya no se mancha,
La pared ya no habla…

Toc, toc, toc,
Tdc, lsd, dvd, tdc, tdc, thc, thc,
Tnt, toc, toc, lsd, lsd, thc, thc, thc…
Trastorno depresivo compulsivo…
Toc, toc, tdc, tdc, tdc, toc, toc, thc…
¡Ya va!, ¡Ya va! ¿Quién es?
-Abro la puerta sin esperar la respuesta, (THC)
Y pregunto de nuevo:
¿Quién anda ahí?
Giro mirando hacia adentro de la casa,
Y escucho: Otro nadie…
Tdc, tdc, tdc, no hubo toc, toc,
A veces solo quiero mentirme para encontrarme con el frío…
Una contorción de forma fetal y fatal tirada en el piso,
La figura de alguien que llora un amor con espasmos y gemidos…
Trastorno depresivo compulsivo… (TDC)

Pichones de ángel celebran sus primeras plumas,
Besándose y rodando en el césped húmedo,
La salida de la infancia atrae a las tormentas,
En las cuales una a una perderás las alas violetas,
De a una en el capricho del laberinto del viento,
Como migas de pan del rastro de dos niños,
Que abandonados se convierten en huérfanos.
Marearme en el agitar de los vinos con burbujas,
Mecido y acomodado en la niebla de la puna…

A veces solo quiero mentirme para encontrarme con el frío…
Una contorción de forma fetal y fatal tirada en el piso,
La figura de alguien que llora un amor con espasmos y gemidos…
Trastorno emotivo, depresivo y compulsivo…
Trastorno emotivo, depresivo, compulsivo y evolutivo.
Fantasía y relatividad, especulación o realidad,
Caminar sobre la arena caliente, entre caracoles y vidrios.
Lo único que queda es la sangre perdida, diluida en el camino.
Las heridas se secan abiertas,
El dolor en mis plantas hace mella,
Clavándose una estrella que calló de tus miserias...

Toc, toc, toc,
Toc, toc, toc,
Tdc, lsd, out, dvd, tdc, smoke, tdc, thc, thc,
Tnt, toc, toc, lsd, lsd, smoke, thc, thc, thc…
Trastorno depresivo compulsivo…
Toc, toc, tdc, tdc, tdc, toc, toc, smoke, thc…
Sistema orgánico depresivamente abstracto,
Evolutivo,
Preservativo,
Sexo oral a medias,
Medias naranjas sin cáscara y secas.
La cara feliz de una marioneta,
Pinocho que se tala las venas,
El baúl de un auto lleno de cadáveres e histérias,
Bailando entre la mierda,
El enemigo se esconde allí debajo de los pelos,
Del tipo que ves cuando te miras al espejo.

Pestañas de araña,
Una madeja de artimañas,
Casualidades que podrían arruinar una vida,
La caída del imperio,
Testigo vivo de un siniestro,
Desastre emocional,
La suerte corrupta,
Los miedos traumáticos de un tipo,
Que aprehendió a sufrir demasiado,
La cara del engaño,
Las manos de Poncio Pilatos…

Las víctimas espectando,
Como su destino se prostituye,
Entre hijos de puta demasiado inteligentes,
Entre bastardos que mueven la brújula del fracaso,
La indefensión de los que creemos confiados.
El miedo se esconde en los pequeños detalles,
Las nimiedades se coordinan aterrando…
Te pasa la vida por enfrente,
Y las vías hacen el suficiente ruido,
Puedes reírte, puedes gritar o tirarte bajos los rieles.
La conciencia tranquila no es suficiente,
Si me encierran en la burbuja del individualismo inerte.

Te besé las heridas hasta secarme,
Te abracé evitando que me desarmes,
Me arrodillé cuando debí quedarme sentado,
Seguí ciegamente al caballero como  buen Sancho.
De la luz a la caverna, de la caverna hacia luz,
Tu Lazarillo mártir lamiendo la bala pintada con rouge.
Las tres marcas de los esclavos,
Forman los vértices de un corazón enamorado.
Como un soldado que da la vida,
Aún cuando la guerra está perdida…
Los miedos traumáticos de un tipo,
Que aprehendió a sufrir demasiado,
La cara del engaño,
Las manos de Poncio Pilatos…
A veces solo quiero mentirme para encontrarme con el frío…
Una contorción de forma fetal y fatal tirada en el piso,
La figura de alguien que llora un amor con espasmos y gemidos…
Trastorno,
Depresivo,
Compulsivo…


Donde suplicaba por migajas. / Umiel - Abril 2013




No trates de limpiar tu conciencia,
A través de mis decisiones,
No pongas una cruz en mi tumba,
Cuando no creemos en supersticiones,
Yo te esperaba florecido en cada primavera,
Pero en invierno se envenenan las flores.

No trates de colocarme allí,
Donde viste que no estaba,
Ese hueco al lado del camino,
Donde suplicaba por migajas.
Reíste en tu ombligo,
Mientras hecho polvo el viento me arrastraba,
Me perdí en el laberinto del aire,
Que ahoga como el agua,
Me salvarás si llegas a respirarme,
Y ocupar ese espacio vacío,
Que dejaste en tu mirada.

No trates de tapar el espejo,
De lo que dabas,
Con una manta de olvido,
Que seca mis lágrimas derramadas.
Si encendías el fuego,
Solo porque el frío se acercaba,
La pretensión descuidada,
De querer embalsamarme la culpa,
Y pegarla muerta en ese cuadro que colgaba,
De  aquella pared que desde un tiempo,
Se levanta,
Y se levanta…

No pidas resarcimiento,
Cuando esto es justicia y no venganza,
A veces los errores,
Nos bajan los humos de una cachetada,
Habrá que arremangarse
Y empezar de nuevo la casa,
Solo el cemento se diluyó,
En la lluvia mientras trabajaba,
Te toca remar solo a vos,
Y a este paso creo que naufragas.
Y de nada sirve saber que yo,
Tarde mucho más tiempo
En perder las coordenadas.

Aquí está,
Todo lo que mereces,
Por lo que me das,
No hay más,
Aunque te quejes,
Tus pretensiones exceden,
Lo que eres en realidad.

Ya nunca más me pondré debajo,
De la alfombra que esconde,
La mugre que traen tus zapatos.

Hola que tal,
Soy el hombre que se siente desengañado.

¿En el turbio océano de mi soberbia? / Umiel - Abril 2013




No se le ocurra pensar,
En que caigo en la crueldad,
Egoísta de la amenaza,
Solo apelo a la probabilidad,
Que suele abrir en mí,
Un glaciar de templanza.

En el turbio océano de mi soberbia...

No me extrañes si muero mañana,
Si no lo hiciste en el día de hoy,
Deja tú melancolía colgada,
Junto a la lista de mis defectos,
Esos que reclamaste a los gritos,
Hasta quedarte sin aliento.
Porque si no fui y no soy,
Nunca seré lo suficiente bueno,
Pero la muerte no da santidad.
Ni tampoco el autoritarismo de tu alter ego,
Ni la disciplina de un dogma personal,
Ni la pureza de tú fe en vos,
Ni tú terror a tus miedos.
Ni ser soldado de tus traumas,
Ni sacerdote de un recuerdo.
Y creo que el suelo va a empezar a temblar,
Que la tempestad no ocupe el espacio,
En que corría la sangre de los enamorados,
Que gruñe y muerde a la mano que le da cenar...
Mientras dilata el orificio su ano,
Y le traga a la vez el falo
Completo hasta vomitar.

Intercambió de favores,
Intercambio de fluidos,
Intercambio de debilidad,
Pimienta, sangre y sal,
Brillantina, bilis y cólico intestinal,
Mate, asado y fútbol,
Caras y caretas, orgía y antifaz.
Porque no fui, no soy y no seré suficientemente bueno,
Puedes venir tragarme entero de nuevo…

La gente que se equivoca es la que perdona,
Una virtud exenta de los perfectos…

Hay personas que son elecciones,
Presionando en las decisiones,
Con una mano en el corazón,
Y de la otra con la irracionalidad.
Hay personas que sufren transformaciones,
En viajes sin restricciones,
Del impulso de la luz a la oscuridad,
De la mariposa a la oruga,
De la bandera a la anarquía,
De soldado revolucionario a criminal genocida...
Obama da cátedra de su manifiesto de hipocresía.
Afganistán, Irán, Irak y Gaza,
Pena de muerte, África y Paraguay,
Cinismo, un presidente negro,
Guantánamo, colonialismo, imperialismo,
Obama premio Nobel de la Paz.
No vaya a ser que se enoje el patroncito,
Exclama la vieja Europa,
La Madame universal.

No me hables como si no hubiera hecho nada,
No te olvides de aquellas miradas,
Que me gane por derecho de haber sido el mejor,
No ves que estoy cansado,
De tanto haber luchado,
Contra Goliat y los molinos de viento...
Que Benito salió vivo,
De las cuarenta apuñaladas,
Que Heidi le dio en la Salada,
Que se asoma en el horizonte,
Una tortuga, una bota,
Un águila y una espada,
Miles de destinos diluidos en la trama
Del sonido de guerra expulsado de un cuerno,
El trabajo fue fácil,
Pero llevan preso a Robín Hood en Palermo.

Hay gente que le reza,
A un santo de los enfermos…
Los miles de sentimientos reprimidos,
Vos y yo, y los martirios,
En la dictadura de un super nosotros no,
Escuché una canción,
Que dice: dibujé un corazón,
Que dice Yo y Yo, me amo…
El todo es más que la sumatoria de las partes,
Dicen lamentándose los pedazos,
Esparcidos en el barro.
Siguiendo un conejo,
El reloj te secó la voz...