El ser, el siendo y el seré...

01:56 AM. Cierra los ojos, Déjate seducir por el sueño, Contempla tu inconsciente, Mientras tus oídos... ...Se apoderan del silencio...

sábado, 13 de mayo de 2017

Mejor no decir que no sé. / Umiel - Mayo 2017


...O verme passeia na lua cheia...

Y guardo entre mis manos perlas de luz y manchas de oscuridad.

Descanso reposado en sueños interrumpidos, blanco de la mira de anhelos centinelas que no duermen. Desmantelo la devoción mística y piadosa. Desprecio y condena. Confieso no tener idea de cómo quitar aquella mancha en tu colchón. Y aún sostengo vivir como quiero y no como debo. Atreviéndome a desnudar las intensiones ante la obscena-escena hipócrita de las miserias.

...O verme passeia na lua cheia...

Atónito en espanto ante el influjo de algún sentimiento; distante me repliego, no puedo administrarlos; hermético y agazapado, no puedo permitirlos.Conmovido enmudezco, muerdo mi voz confinando el grito al silencio, en el primer sitio oscuro que encuentro.

...O verme passeia na lua cheia...

Desde allí observo sombras en braile que se deslizan en la silueta del fuego aquél que danza con el viento. Vuelvo por morbo o por vicio a buscar allí donde nunca encuentro, donde ya no hay. Para traerme en los bolsillos unos tesoros mugrientos y pagar la fianza de esta soledad sin argumentos,
y forzada.
Con pocas pruebas de autonomía,
y lleno de moscas tristes y mezquinas. 
Una trinchera, una verdad,
un capullo resistiendo ante la tormenta,
ante los capítulos inconclusos,
ante las pistas falsas,
ante mis equívocos y grandiosas fantasías irreparables.

...O verme passeia na lua cheia...


sábado, 29 de abril de 2017

Eu não sei dizer, nada por dizer; então eu escuto. / Umiel - Abril 2017


Suspenso y ansia; especulación, fantasía y miedo.
Unión entre ficción y paranoia en un acto.
Es un hecho.

Miedo en la noche,
algo en la oscuridad,
se esconde.
Miedo al insomnio encubierto,
miedo al cinismo cobarde,
la ocurrente ausencia que el olvido,
jadea y lamenta
a mis oídos.

Mientras un gorila y un gusano,
devoran la luna menguada,
cubren la sangre con mermelada,
y muerden una vez más;
giran entre gruñidos y orín seminal
a regalar miradas radioactivas,
mastican otra vez
y muestran los dientes.

Miedo en la noche,
algo en la oscuridad,
se esconde.
Miedo a la rabia perversa encubierta,
los fantasmas merodean,
gritos van frente al galope,
un canto de gallo negro
llorando en la noche;
el brillo de un gesto inocente,
en el caos.
Y lo bueno solo puede ser casualidad. 

Otra vez en este sitio del mundo,
observando las siluetas en sombras,
de un baile ajeno y repulsivo.
La ocurrente ausencia que el olvido
jadea y lamenta,
a mis oídos.

jueves, 6 de abril de 2017

Edadyrte Muesol / Umiel - Abril 2017



La soledad no se elije,
se acepta;
y a veces se comparte.

Fue como si Atenea y Afrodita arrojaran una lanza, clavándola en mi espalda; entrando en hemorragia los tejidos de mi alma. Como si hubiese destruido en la boca cerrada una nota con la palma de mi lengua.

Como y fumo.
¡Tengo hambre!
Como, fumo y fumo;
fumo todo,
fumo mucho.

Ciertos silencios simultáneos en combinación con ruidos de afuera, me atormentan. Al igual que el sonido de los grillos y el chillido de los murciélagos coreando esta noche macabra, calma y perfecta.

La soledad nos elije,
nos arresta,
entonces; a veces la combaten.
Junto a la muerte
juega con nosotros,
al igual que con ellos
sabiendo que van a ganar.

La templanza mortal agotada, malabarea utopías entre densas nubes de niebla. Aplastando con los pies flores y semillas; pisando fango y espinas. Solo la luz de un faro o quizás de un barco, atravesaba las nubes aterrizadas encegueciendo y sin dar certezas de direccionamiento correcto; como si el colmo te rindiera una fiesta.

¿Acaso pretendes ser feliz?
-¡Concéntrate en llevar tu subsistencia a cuestas!
¡¿Acaso no ves que tu libertad nos molesta?!

Acoto que posiblemente a la muerte también la moleste, viendo la insistencia de presentarse de forma cínica e intrépida. Mala leche, traidora y eterna.

La soledad no se elije,
se acepta,
y a veces se olvida.

5 de abril. / Umiel - Abril 2017



Estoy enloqueciendo de manera poco talentosa,
siento hielo;
una grieta.

Temblé al primer instante solo, tartamudeaban hasta mis sentimientos y la discreción piadosa pedía, entre tanta confusión anonadada, que no hablara. No distinguía emociones y a la vez sufrí. Sentí el escalofrío de la crueldad y no quise pensar en el tiempo ni en la justicia.
Nace una fantasía siniestra que se grabará donde van a desaparecer las hojas que se lleva el viento y se esconde el vapor de las lágrimas secas. 
Experimenté el horror, aunque de manera leve e imperfecta, en el relato ajeno. Quise creer en lo que no creo, quise no sentir lo que siento y a pesar de esto; me fui convencido que la empatía es imposible.
Lamentablemente para ellos y solo un poco (esta vez) para mí, la radio de allí dentro no se apaga y aquello que duele tampoco afloja ni para. Plegaria para un brote tímido que sin dar explicaciones se marchó. Pegó la vuelta y volvió al origen de la sangre y de la luz.

Otra vez soy fuerte,
pero no tanto.
Otra vez soy débil,
y me la banco.

...Habrá semillas de mil colores y en millones de aromas florecerán...

miércoles, 29 de marzo de 2017

De vos. (Igual a No-Yo) / Umiel - Marzo 2017



"No hubo caricias para su celo moro." (1) 


Frente a la iniciativa poca, mínima y breve;
aún no distingo si es tu ambigüedad o tu presencia,
la que me recuerda,
a la soledad.

Uno nace y muere solo, en medio buscamos vida entre los demás.

No soy tu amigo.
Ni soy tu pasado,
no soy tuyo
ni mío;
ni algo parecido
a tu amante.

La expectativa anulada constantemente me entristece; una pasión enferma que ya no gruñe. Y no faltan ni sobran palabras; lo que falta es valor de pronunciarlas, la fuerza en los actos de expresarlas y la convicción de sostenerlas.

Ofuscado ante la injusticia de lo dado,
mi deseo protesta igualdad,
frente al tuyo.
y puedo demostrarte,
que no la agito de chamuyo.
Y protesta frente:
A mí cortesía estúpida y la persuasión mal gastada; 
la confianza abusada en una entrega patética, 
de una pasión trunca de repetición imbécil y nociva.
De algo que podría se antídoto y termina en tragedia. 
La culpa es mía,
nuestra, la irresponsabilidad;
la incapacidad,
tuya.

Ya no quiero, 
de vos.
Debo dejar de obstinarme,
en ello.

No trates de ayudarme si no puedes complacerme. 
Soy y tengo ansiedad y dolor,
y no quieres satisfacerme.
Y así,
solo tú
me recuerdas a la soledad.
Y es tan poco lo que das,
insuficiente y cruel;
que entiendo que solo al perder
lo poco que queda,
dejarás de hacer lo que haces,
dejarás de hacer lo que me haces.
Debo dejar de obstinarme
en ello.
Porque ya no quiero
esto;
de vos.

No agotarme ante la decepción; ni hartarme a causa de las frustraciones. Defender la convicción con fuerza y resilencia. Templanza, distorsión, disciplina y paciencia. Actos ordenados de desobediencia... Y si el dolor apareció sin avisar, también callado se marchará, cuando de la misma manera, el amor decida hacerlo una vez más.
Y de eso dulce que generas,
de experiencia real,
e intensa;
Decido conservar la comunión,
no así;
lo que alguna vez fue
nuestra religión.
mantendré la estructura intacta
para luego llenarla con otros nombres.
Aunque muera en el intento,
aunque deba prostituir mi corazón.
No doy explicaciones.
Say No More.

"Y ahora mira crecer las flores desde abajo." (2)




1 y 2: Etiqueta negra Disco: Lobo suelto, Cordero atado (disco n° 2) (1993)* Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota