El ser, el siendo y el seré...

01:56 AM. Cierra los ojos, Déjate seducir por el sueño, Contempla tu inconsciente, Mientras tus oídos... ...Se apoderan del silencio...

jueves, 20 de febrero de 2020

Pico de tensión. / Umiel - FEB020



¿Estoy ignorándolo?
¿Está sucediendo?

Y he olvidado tanto
en este tiempo...

Quiero hacerlo,
¿Qué me está conteniendo?
Si hay algo tan frío
que quema,
aquí dentro...

¿O será que soy
de lo que fui,
apenas la sombra,
o un reflejo?

La confusión y/o el miedo
estafa primero a mí,
y luego
a eso tan bello
que me das 
al reír.

Un beso enredado
en una boca cerrada,
tropezando con las palabras calladas
tiradas por todo el suelo;
mientras
coqueteamos intensamente.

Llevo un silencio espeso
que vibra en espasmos,
como el pálpito de letras
que se respiran,
se piensan,
pero no se pronuncian.

Como un nudo enroscado en otro nudo,
como un remolino
dentro de otro remolino,
como un corazón
que censura latidos
y disimula otros.

Al igual que cuando bellezas
crecen en la sombra
plenas y radiantes.
Y una serpiente confundida
se devora así misma;
mientras una araña diseña una trampa
en el fondo del océano.

miércoles, 19 de febrero de 2020

Olfato submarino / Umiel - FEB020



No hay poesía dentro de mí,
nada que entusiasme
para decir.
Mucho menos puedo explicarte
como llegué aquí.

Hazme daño,
es tu forma
de defenderte de mí.
Yo haré de cada sueño,
de cada descuido,
una cruz,
para besar antes de morir.

Y seré sincero contigo
aunque a los honestos,
los amen casi siempre,
en secreto.

No hay nadie
que se mueva más rápido,
vea mejor
o se más hábil
que yo,
en mi oscuridad.

No voy a quejarme
 como un indignado
sin plan.
Ante la posibilidad de vacío,
prefiero confeccionar
secretos inconfesables.

Si no fuese así contigo,
no te quedarías aquí
junto a mí,
gozando de alguna aptitud mía
y de tus miserias inquietas,
expuestas por el hambre.

Sabemos cariño,
que a la incertidumbre
se la aborda con control.

miércoles, 27 de noviembre de 2019

Nadar de noche en el Río Aqueronte / Umiel - NOV019.



La vida es un accidente fortuito, una consecuencia fáctica de la existencia material de las condiciones necesarias para su existencia y desenvolvimiento.
Y tal existencia de vida,
es un error imprevisto
hasta para los propios vivos.

Nuestro origen es la unión genital
de dos homínidos que jadean
y gozan.
Sienten placer y lo disfrutan,
satisfaciéndose mutuamente 
con violencia y voracidad.

Ambos somos el producto
irracional y fortuito
de hormonas y deseo.
De la necesidad 
e inercia.

Indago 
y caigo nuevamente 
al límite sutil
entre la curiosidad y el morbo.

Debe ser por eso
que nunca rezo
y permanezco oculto en mi sombra,
callado.
Como quien guarda lo que queda de su alma
en un sitio seguro
y secreto.

Allí aprendí que el silencio
es el lenguaje de la oscuridad
y no del vacío.

Descifrarlo,
quizás sea el precio
de no mirar y no quedar ciego,
de no distinguir si los ojos
se encuentran cerrados o abiertos.

también se me olvidó
como llorar,
y a su vez, de alguna forma
tengo conciencia de padecerlo.

Ergo
no quiero huir ni gritar,
tampoco anestesia.
Si la vida es ausencia de muerte,
en este caso hablamos
simplemente de subsistencia.
De incercia
e instinto.
De reflejos defensivos.
Refugios.

Podría ser de otro modo,
no obatante ambos nacimos
del vientre de un animal mamífero,
mientras sufre y defeca,
padece y se esfuerza,
bajo el efecto narcótico de sus propias hormonas.

Repito,
somos el producto
de un acto irracional y hedonista
de satisfacción y deseo;
de necesidad y consumo,
de placer y poder;
de negación a la muerte,
de inercia e instinto.

Mientras no hay dios ni eternidad, solo energía que se transforma y millones de millones de monos mortales y finitos en un planeta.

viernes, 12 de julio de 2019

El frío y yo. / 12JUL-019


Quietud,
ímpetu estanco.
excusas berretas 
para salir del paso;
Aunque no voy a salir de mí,
a pesar de estar lluvioso
y nublado.

Sosiego,
lerdo suspenso.
naufragio antártico,
oasis de placer entre hielo
y océano congelado;
Caos calmo y estafa.
Las limitaciones de mí mismo.
...el frío y yo.

No tengo nada que admitir,
pues no puedo definir,
cosa alguna,
dentro de mí.
Es como ir con el alma escondida
en algún sitio
muy seguro.
ocultando del sol,
los ojos.

Como un extranjero de la vida,
con la desesperación mendiga
de rendirse ante la nada.
La obstinación recurrente
y reiterativa
del viajar de la memoria 
hacia el futuro.

En el caos ya no me encuentro,
y tampoco comprendo
aunque algo se repita.
Y no puedo dejar de pensar,
en que la dignidad
no es una obligación,
sino un derecho.
Mientras que aquí 
muchos tienen sed y hambre;
y yo frío.

jueves, 24 de enero de 2019

Libélula. /Umiel - 24ENE019



Paré de sufrir
y con ello también
calmó el ímpetu de ser feliz.
No gané, ni perdí;
sin embargo,
Hay algo,
que no está bien.

Hoy dibujé un corazón porque sí,
como una libélula
que persigue la luz.

No sufro carencia,
tengo necesidad.
Mañana nos vemos
a las misma hora,
en aquél lugar.

Hoy dibujé la luz,
vestido de libélula.

Mi intensión de enloquecerte,
mi necesidad de servirte,
mi deseo de dominarte
un instante suficiente,
para dejar una huella
imborrable.

Hoy dibujé un corazón porque sí,
como una libélula
que persigue la luz.