El ser, el siendo y el seré...

01:56 AM. Cierra los ojos, Déjate seducir por el sueño, Contempla tu inconsciente, Mientras tus oídos... ...Se apoderan del silencio...

miércoles, 23 de enero de 2013

Una mirada más larga y una certeza más gorda. Mi Enola. / Umiel - Enero 2013




Enredó algunas de mis palabras,
Y se deshizo de la necesidad de tener que tocarme,
Yo escribo poemas de amor,
Mientras ella se duerme al ignorarme,
A veces parece que el marchitar,
Se torna una intuición demasiado evidente.
Es cuando veo caer un pétalo de la margarita,
Que ardía en nuestra frente,
Y a bordo de pétalos de flor,
Gotea el fuego de una pasión,
Que resbala sin precaución,
…y muy placidamente.

Los ojos de vidrio revolotean suavemente,
Entre las rocas muertas e indiferentes,
La muerte merodea en cada día,
Pero de noche, voyerista  nos tortura,
Con su incógnita presencia,
Y nosotros,
Bailando para ella…

Si renuncias a esta canción,
Cuelga cada palabra de amor,
En el muro donde los mortales,
Se van a llorar y lamentar,
Ponle ron al agua del mar,
Mandemos al fondo de la garganta,
La sal encubierta.
Pero no hagamos de nuestro pasado,
Un muñeco budoo que ate,
Un futuro sin sorpresas.

Ya no quiero escribir poesías,
Mientras te duermes en la indiferencia,
La frontera pone burocracia entre tus piernas,
La naranja se arruga en una piel seca,
Y se abren kilómetros en mis pies,
...Con su incógnita presencia,
Bailamos para ella…
Los cristales sangrando,
Y yo que admito el fracaso,
Que me cuesta querer.
Y muy débil miro,
Los pasos en falso...
De pies estresados y de horizontes de riel.

Mientras ella se duerme al ignorarme,
A veces parece que el marchitar,
Se torna una intuición demasiado evidente.
Es cuando veo caer un pétalo de la margarita,
Que ardía en nuestra frente,
Y a bordo de pétalos de flor,
Gotea el fuego de una pasión,
Que resbala sin precaución,
…y muy placidamente.

Los niños juegan a esconderse,
Lúdica metáfora,
Y cae en el silencio de las alturas,
Una bomba nuclear,
Nieta del Enola,
Nace una flor atea en Hiroshima,
Una verdad aplastada
Por una verdad con más fuerza.
Una mirada más larga,
Una certeza más gorda.

martes, 22 de enero de 2013

Riesgos en la plenitud de la soledad / Umiel - Enero 2013



Empapado del tiempo que gotea del reloj,
La regresiva al escape de una condición,
Que vuelve;
Que últimamente,
Es siempre;

Sueños perfumados de almidón…
Riesgos en la plenitud de la soledad...

El café se enfrió otra vez,
En un paladar convaleciente,
En la tasa abandonada al azar,
De la suerte de un joven errante.
El vidrio se atraviesa por un rayo de sol,
Y otro queda pegado en el rayador,
Cuando bajo la ballesta,
Y dejo que se opaque el brillo,
Aquel que te disparaba,
Y que ya no tienes…
Un esquimal con fiebre,
Una belleza que duele.
Al lado de tus manos que preparan el manjar,
Ese paisaje de una mujer que deseaba y algo más.

El semblante de la cáscara de sol,
Que yace lisa, enferma y blanca...

Pero…
A decir verdad…
Mis planes no son más,
Que los planes de un hombre solo…

Hay cosas que perdí,
Y otras se hunden en el lodo,
Fumo un cigarro mientras pienso,
En el lamento por las que me robaron,
Y por algunas por las que sufro y guardo de todos modos.
¡Como pesan los sueños y las esperanzas!
Susurra intensamente Cuasimodo,
Porque,
A decir verdad…
Mis planes no son más,
Que los planes de un hombre solo…

Colecciono besos que morirán antes de dejar los pañales,
En cada ilusión que empieza a latir,
Posa estéril en cada una de las señales,
Que existen solo para prohibir,
Porque a decir verdad,
Mi sentido,
No tiene motivos cómodos,
Porque mis planes no son más,
Que los planes de un hombre solo…

El cascarón de un limón,
En un coma blanquecino,
El semblante de un sol,
Mudo como el fantasma de un grillo,
El almidón sin olor,
nos unimos en el dolor y los cigarrillos…

Pero…
Da igual,
Si a decir verdad…
Mis planes no son más,
Que los planes de un hombre solo…



martes, 11 de diciembre de 2012

Una sirena sonríe sobre el llano de la mar. / Agustina Sosa - Noviembre 2012




Una sirena sonríe,
Sobre el llano de la mar,
Tiene una estrella en su pelo,
En su mano un coral;
Parece sonreír en secreto,
Porque quiere completar,
Un cuaderno,
El cual escribe,
Con palabritas de sal.

Si la sirena se duerme,
Se duerme sobre un costal,
Que han tejido en cintas verdes,
La viejecitas del mar.
Que le han contado una historia,
De un pirata principal.
Que no pueden olvidar.
Porque ni bien la terminan,
Ya la vuelven a empezar.

Una sirena sonríe sobre el llano de la mar…


miércoles, 14 de noviembre de 2012

Códigos de barra en las muñecas, muchos precios y ningún valor, muere un inocente en la escena de amor / Umiel - Noviembre 2012




Dos muñecas con códigos de barras,
Números que desconoces en la piel de tu nuca,
Te mueven por allí, te mueven por allá,
Tienes diferentes precios y ningún valor.
Un láser apunta tu frente,
En una cruz roja donde se encontró tu destino y el terror,

La poesía contrabandeando un destornillador,
Me iré de casa,
Solo conmigo, mi bolsillo y un encendedor.
Mirando alrededor,
Si ileso me acompaña con solo eso,
La gloria dirá chau,
Se acrecentará el rencor del fracaso.
Pensándolo bien,
Seria lo mejor,
En todos los casos.

El huracán que destruye los pétalos de la flor del sueño en pleno silencio.
(Por favor bajen la voz y suban la atención, que me costó mucho dormirla)
El hombre prendiéndose fuego entre papeles y pasto.
El ensueño de una risa nacarada obligada con un arma que apunta a sus espaldas,
La flor que se marchita,
En una desconfianza rancia.

Factores se confunden con actores,
Todo es posible mientras la sal en boxees se sala.
El ritual que no conoce mejor combustible que lo sagrado,
Mientras las dudas inundan el camino de certezas,
Tu cabello que huele a  cereza,
Y en la frente el sello que sella el rojo destino de un tirador franco.
Los dedos que dejan las marcas de cuando te apuntaron,
Las cicatrices y las marcas de la injusticia sin presente y sin pasado.
La simple e indiscutible tragedia,
De un inocente muriendo en la escena…
De amor…

El ave que perece en el segundo aleteo,
Al huir de la prisión,
Los ojos más bellos se quedan ciegos,
La tortuga longeva que se perdió,
En el laberinto de su caparazón.

El sabor se corta la lengua,
Lamiendo la vagina de Medusa,
Úlcera en las piernas,
La sangre derrama almidón,
El crimen felpudito con suavizante de algas de mar,
Las sábanas tajeadas,
El semen convertido en piedra,
Las sonrisas dibujadas en el arte de engañar,
El rostro de la tristeza en el espejo que refleja unos ojos bailar,
Las momias de la descendencia que ni en fantasía existirán,
El café frío,
Se dispara bla bla bla desde la pantalla,
Acallo mis lágrimas con basura y nicotina,
Inactividad, soledad y marihuana,
Aleja tus manos de mí,
Que intento no sentir nada,
No, no sentir nada.
Nada de nada.

El huracán que destruye los pétalos de la flor del sueño en pleno silencio.
- Por favor bajen la voz y suban la atención, que me costó mucho dormirla,
Ahora podemos matarla.-
El hombre prendiéndose fuego entre papeles y pasto.
El ensueño de una risa nacarada obligada con un arma que apunta a sus espaldas,
La flor que se marchita,
En una desconfianza rancia.

El ensueño de una risa nacarada obligada con un arma que apunta a sus espaldas,
Convirtió en líquido el rebaño,
...Pintora del futuro y del pasado...
Dibuja los relojes de Dalí en la tela del arte del engaño...

Un segundo ateo,
Una mortalidad escéptica,
La mortalidad dejó una nota en los besos,
(Que huele a bosta), pegada en el espejo,
Comiendo mierda de las manos,
De una serpiente con aguijón y aros.

Intento no sentir nada.
No, no sentir nada…

No me llorarás a mí,
Llorarás lo que llegaste a ser conmigo,
La foto más egoísta en la tumba,
Como hipocresía protocolar típico de epitafios,
De humanos que mueren solos.
Y es algo, algo tan igual a la anda,
Pierdo en la resta,
En la pulseada y en la balanza.
Y se que no podrás hacer nada,
No, nada de nada.

“En honor al recuerdo de un gran hombre”,
Anuncian las letras tatuadas en el cemento de la lápida,
Las flores que aromatizan la imagen,
Del dolo sin gracia,
Culpable o no la sentencia ignora la fragancia,
El anonimato es doctrina y religión de la desconfianza.
Las manos sobre la Biblia,
¿Dónde está la corona de espinas?
Juro por Dios, juro por Dios,
Pronuncian los acusados y las víctimas,
Pocos dejamos la fe,
Debajo de la alfombra del karma empirista,
Juro por mí y por el derecho,
Que seré juzgado por lo que eh y no eh hecho,
En aquellas sacralizadas miradas.
La ética vende la virginidad de sus venas a mis espaldas.

(Lágrima)
Mucho más que nada,
Nada de nada.
Sal en mi rostro y ese rayo de sol,
La tragicomedia descarnada,
De una pluma sobre la almohada húmeda de ron.
Los pies cortados,
Con le vidrio de botellas rotas.
(Lágrima)
Mucho más que anda,
Nada de nada.
La tragicomedia descarnada,
De un inocente muriendo en la escena…
De amor…


El huracán que destruye los pétalos de la flor del sueño en pleno silencio.
(Por favor bajen la voz y suban la atención, que me costó mucho dormirla,
Ahora podemos matarla)
El hombre prendiéndose fuego entre papeles y pasto.
El ensueño de una risa nacarada obligada con un arma que apunta a sus espaldas,
La flor que se marchita,
En una desconfianza rancia.
(Lágrima)
Mucho más que nada,
Nada de nada.

...Pensándolo bien,
Seria lo mejor,
En todos los casos...


Dos muñecas con códigos de barras,
Números que desconoces en la piel de tu nuca,
Te mueven por allí, te mueven por allá,
Tienes diferentes precios y ningún valor.

La poesía contrabandeando un destornillador,
Me iré de casa,
Solo conmigo, mi bolsillo y un encendedor.

Aquel hombre explotó en cada pitada que fumó.
El viaja en la niebla nocturna de los cementerios,
Él se tomó demasiado en serio,
Él se tomó demasiado en serio...
Él se tomó demasiado en serio...
¡Click! interrumpe el encendedor...


Pensándolo bien,
Seria lo mejor,
En todos los casos.
Que ver a un inocente muriendo,
En la escena de amor…



jueves, 18 de octubre de 2012

El mounstro, para el cual no era una pavada. / Umiel – Octubre 2012

















En el vaivén,
Se resbala contra su voluntad,
Entre el amor, el rencor y la indiferencia más cruel.

Jura por todos sus santos paganos,
Sentirme en su piel…
Por momentos se acaricia,
Se masturba y otras sueña,
Con arrancársela de una sola vez.

Se va, se queda y regresa,
En los confines remotos de su cabeza,
Entre el dolor y la alegría,
Resignación y esperanza,
Sin equilibrio ni balanza,
Caza las mariposas de mi vientre.
Se cocina a baño maría,
En mi frente,
Afiebrada,
Mientras hace piruetas y malabares
En mis entrañas.

Me voy de aquí,
Ya no puedo amarte,
Ya no puedo amar,
No tengo corazón,
Lo destruiste irresponsablemente,
Como un niño,
Sin capacidad de previsión,
El amor se te cae de las manos,
Se destruye contra el suelo del sin razón,
Me convierto en solo un cuerpo
Dotado de razón,
Me encuentro muerto o en su defecto,
Soy un androide o un robot.

Los lagrimales se llenaron de arena.
Y la sangre huérfana se seca,
Desencantada en las venas negras,
De brazos azules sin ánimo ni abstinencia,
Sin pasión y sin vergüenza,
Gelatina sin gusto, agua y pasto sobre la mesa,
Los pedazos emparchados,
Los dedos ensamblados,
Por trabajo infantil y esclavo,
En una fabrica ilegal de Taiwán.
Cicatrices, insomnio y cruces,
Testimonios, cárceles y caracoles,
Pesticidas, cucarachas y un té con limón,
Una parafilia se seca al sol,
Bañada de sal y cerveza,
Un vómito en la maseta,
Una mosca y una fresa.

Un suicidado ojo se pudre,
Un revolver veintidós
Se mese en su semblante,
El contorno de una figura
Que muestra la ausencia en esa presencia,
En esos restos vacíos,
De puro músculo y la aquiescencia,
De un verdugo alado,
Un gorrión traumado,
Hecho alcohol y fuego de mano,
El fósforo sublime,
Lo borro de aquel cuadro…

Como un muerto que aún vive,
Como mounstro inasible,
Me miro y me extraño,
Al no sentir nada en ningún lado,
El no ser asequible,
Ningún gesto humano.
Como ranas, insectos y basura,
Vomito rosas, poemas y ternura,
Sudo perfume luego de bañarme en al barro,
Asesino personas de noche,
Y torturo perros y gatos.
Cago estrellas y serpientes,
Tal cual me han programado,
Sigo con sangre y arterias entre los dientes,
Por haberme devorado,
Los restos del corazón,
De tus manos,
Y me escupías el rostro
Luego de destrozarlo…