El ser, el siendo y el seré...

01:56 AM. Cierra los ojos, Déjate seducir por el sueño, Contempla tu inconsciente, Mientras tus oídos... ...Se apoderan del silencio...

miércoles, 6 de marzo de 2013

Ensoñaba calor, aquel lunar azul, que venía con muchas ganas de hablar... / Umiel - Marzo 2013




Ensoñaba calor,
Aquel lunar azul,
Que a bordo de un rayo de sol, 
Venía con muchas ganas de hablar…
Inhóspita en su tinta la mariposa sacó,
Dos armas y obligo a levantar las manos,
Mientras un girasol,
Ponía el botín dentro de un saco.

Un jardinero y un cazador asomaban desde los medanos de la playa, pero antes que sonara el tango de la conmoción y la persecución, voló a la velocidad del viento sobre un panadero que no se deshojaba, el plan fue exitoso y cada uno con su bolso de gotitas de cristal, no podían ocultar la sonrisa detrás de sus máscaras…

Asomaba el horizonte sobre una línea como en una postal,
Nace un nuevo día, una esperanza y aparece una oportunidad,
Así es como fue, que los sueños rebeldes,
Se robaron mi amor y mi debilidad,
Dejándola en tu cuerpo, en tu boca ansiosa,
Y en el encanto que encierras
En tu parpadear… 

Entre parpadeo y parpadeo...

En cada caricia que me das, en la saliva, en la carne hecha fuego. En cada centímetro de mi erección. Sucumbiendo tu canto en el interior de mis tímpanos endulzados de gemidos articulados, con un sentimiento cursi y una vida de rock...

En cada centímetro de mi erección....
Entre parpadeo y parpadeo…

Hundido en la profundidad mientras me regalas la espalda. 
Aquellas lunas que guardan entre ellas un paraíso de manjares,
Ese acto tan animal de dos ángeles sin restricciones,
No queda lugar por recorrer y derramo cada gota de mis pasiones.
Vivo dentro de tu ser,
Me resbalo en orgasmo,
Deslizándome,
En la humedad de tu piel...

Soy un cuerpo enamorado,
Un corazón excitado,
Una caja de vacía,
Que se llena de sorpresas a tu lado,
Que soy un ángel desterrado,
Un mono erguido desplumado…
Simplemente un hombre con su voluntad y su historia en las manos...


Contigo, el mañana es futuro. / Umiel - Marzo 2013




Puedes tirar por la borda de cada una de tus palabras,
Todo aquello que sobre-pesa y des-balancea tu navío,
Pero no podrás calmar a la tormenta, en medio del pacífico,
Ni evitar la muerte ahogada de cada idea tuya, gris y nefasta.
Llorarás sobre las ruinas esparcidas,
Mientras naufragas sobre un madero,
De los restos en medio de la nada,
Me retracto,
Sobre demasiada agua salada...

Y por un momento creo que hay justicia, creo que hay poesía...
Pero se que dentro de poco sonará una melodía,
Que antecede el huracán de todos y cada uno de los días.
Réquiem por los jilgueros,
¡Cantemos en honor de payasos viejos,
Por los mimos enfermos y los malabaristas tuertos!
Por las hojas perdidas en la travesía del otoño y el invierno.
Brindemos con sal y larguémonos a llorar y abracémonos,
Aquí, hoy, nosotros, únicos y eternos…
Abracémonos y besémonos que contigo el tiempo es vida,
Y el mañana es futuro,
Contigo el mañana no es un día más, ni tortura, ni sufrimiento,
El mañana a tu lado es futuro, es un camino sin desierto.
Es un horizonte hecho futuro, con barro y sueños,
El mañana es futuro,
Contigo hay futuro...
Con besos y desenfreno,
Con la tranquilidad de aquellos que se miran los ojos,
Para ver un poco más adentro,
Son dos corazones latiendo a la par,
De Teresina esclavizada y encadenada,
De aquel que sonríe con la fé enamorada sin desesperar,
La fecundación que une mi corazón, mi mente y mi boca,
Y te regalo intención en cada caricia,
Y te propongo un plan a seguir hasta que se seque la saliva,
Caminemos solo por caminar,
Y besémonos temblando por el roce,
Y no por la situación que nos rodea,
Sabes que bailamos al compás del ardor de la verdad,
Balancéate y bailemos en el fuego,
De lo único que sentimos sagrado,
Bailemos mientras el mundo se acaba,
Con armas en la cintura y un motivo en el cerebro,
La realidad nunca tendrá de mí,
La frustración muerta de la aceptación,
Dejaré mi piel, mi corazón y mis manos,
En la batalla que emprendí al ser olvidado,
De que me robe la esperanza un hecho desafortunado,
Seamos realistas y hagamos lo imposible,
Que tu vida no es más que una jugada de la suerte,
Que la mía no es más que una buena partida,
Que baste las ganas y agarrar las cartas con la mano,
Con fuerza, y bailando…


Puedes tirar por la borda de cada una de tus palabras,
Todo aquello que sobre-pesa y des-balancea tu navío,
Pero no podrás calmar a la tormenta, en medio del pacífico,
Ni evitar la muerte ahogada de cada idea tuya, gris y nefasta.
Llorarás sobre las ruinas esparcidas,
Mientras naufragas sobre un madero,
De los restos en medio de la nada,
Me retracto,
Sobre demasiada agua salada...
Puedes tirar por la borda de cada una de tus palabras,
O bailar conmigo en estas promesas,
Y dormir abrazados esperando el futuro de un mañana de certezas,
Juntos el tiempo es vida, y el mañana un futuro...


martes, 5 de marzo de 2013

Simplemente claustrofobia. / Umiel - Marzo 2013




Busco en los espacios del aire que inunda esta habitación, algún atajo que asome de causalidad, con el apuro entusiasmado de la desesperación. Ojala que se sienta igual que yo, al estar solo aquí. Ojala que piense en todas las formas en que escaparía de la angustia si no estuviera aquí encerrado. En todas aquellas formas de huir cuando me quedo solo, conmigo, en mí. En las piruetas que uno hace para viajar liviano en el tiempo, en el tiempo que es hoy. Hay veces que la claustrofobia, es una linda forma de escapar. Sustancias, líquidos, fastidio y claustrofobia. Música, imágenes. …Esta maldita censura… Aunque me cuelguen de la nariz mil carteles, por esa puerta no quiero pasar. Así que, si es por mí, podrías introducir aquella barrera en tu recto. Solo, obviamente, si así lo deseas.

Y hasta dentro de un rato, no hay forma de escapar. Uno puede llorar al perder lo poco que le queda. El diablo sabe por diablo, pero se hace viejo en la lucha de la espera. El diablo sabe por diablo porque nada espera. Si yo fuera eso también sabría por eso. Pero nací en la penumbra tersada de la fragilidad humana. No me vengan con metafísicas, las metáforas sobran, ¿O no Wilson?, ¿tienes algo para decir?, como me lo imaginaba, la mamá psicológica te prohibió hablar con tu alter ego. La imaginación en el amor tiene fecha de vencimiento, grita Odiseo ebrio en un bar bohemio y burgués-comunista de San Telmo. Digámoslo así, que queda mejor, lo suficientemente concheto para esconder o invertir algo.  Lo espera la tumba del trauma descontrolado de desear terminar destruyendo aquello que anhelamos. Si algo me enseño leer libros sobre el marxismo, es que es muy probable que me estés invirtiendo algo. Y estoy seguro que tus ojos se dan vuelta, se te mueven como los párpados, dan toda la vuelta y llegan al punto de origen. “Superman: extraterrestre del orto” gritan los batmanes latinoamericanos. Aunque Robin efectivamente se puso en pedo.

Simplemente claustrofobia, nada más. Deja de mirarme que no soy un vidrio, ni tampoco tu espejo, soy una imagen más. Con sangre en la tinta. El bigotudo que me recargó el tonner me estafó y no se como maquillarme las venas moradas, casi secas. ¿Y todo por qué? Por ahorrar unos pesos. Ahora me pierdo entre las paredes blancas del hospital. Lamentablemente no podré donar este cuatrimestre muchas ideas a la facultad. La asignación de frustración universal,  ¡bingo!, niños humanoides fabricados en taiwan.

No te pongas nerviosa, no es el cuento, son los poetas que están enfermos. / Umiel - Febrero 2013



No te pongas nerviosa,
No agites tu pulso,
Que a mí me da igual,
No me mientas más,
En cada beso que me das…

Que no hace falta,
Baja tu falda,
Que prefiero no llorar,
Y últimamente me exige,
Un esfuerzo casi sobrehumano,
La frustración cruel y absurda,
Se convierte en normalidad…

El deseo ya se fue,
Como lo hizo una vez,
Pero sin dejar ni una nota,
Los caminos se acortan,
Y ya no te puedo ver…

La niebla se espesa,
Se me parte la cabeza,
Y tengo ganas de correr…

Verte semi mimosa,
Con cara de no saber qué hacer,
Es peor que un recuerdo,
De lo que fuimos una vez,
La insistencia de traer,
La ausencia  de sed,
Es como dejar abandonado en un tren,
A esas criaturas que se besaban sin mirar,
Parten desconcertadas hacia la tierra,
Del nunca jamás…

Del nunca jamás,
No me tires la realidad,
Sobre la ropa que me estoy,
Yendo a trabajar…

No me demuestres que no,
No me muestres que no,
No volverá a pasar…

No,
No te pongas nerviosa,
Que no pido gran cosa,
Solo sinceridad,
Yo decido,
Si caer o crecer…

Una mariposa,
Sueños de familia,
 Y un sol que no quema en su arder,
A veces siento necesidad,
De volar sin pensar,
En la tormenta y en el mar,
Que mira por debajo,
Y se empieza a tocar,
Y esta puta sed,
Y esta puta sed…
Sin pensar,
En el cansancio y en la sal,
Y esta puta sed…

Esas gaviotas que se burlaron,
Del gorrión encaprichado,
En bombardear al vaticano,
Con sarcasmo y responsabilidad…

No te pongas nerviosa,
La naranja no es jugosa,
Y algo me dice,
Que así debe ser…

No te obligues a ser cargosa,
Te prefiero habladora,
Así no me puedo concentrar,
En todo lo que me hace mal,
Y que se escribe de a dos,
No quiero escribir,
No me quiero hacer sufrir,
Prefiero quedarme y aquí estoy,
No quiero escucharme pensar,
En todo lo que me hace mal,
Y que tiene que ver con vos…

No te pongas nerviosa,
Seguiré a tu lado,
A pesar que sea raro,
Sabemos que la sorpresa,
No avisa al aparecer…

Se congela la cara por el viento,
En la ida a nuestro encuentro…
Sentimiento eterno,
Que nace el bote,
Al naufragar…
Las maderas manchadas,
Con sangre y desconfianza,
Y mi vientre abierto a la mitad…
Aborto clandestino en un barco jet,
En el océano no hay ley…
El gorrión desconcertado,
Con miedo y mojado,
Y con el destino que lo quiere morder…
Pero…
No te pongas nerviosa,
Que ya no es gran cosa,
Sabemos que somos esto,
Y me quedo hasta final…
Muerto de sed,
Volando ya lejos del puerto,
Y con un mar lleno de sal…

Evitemos la hipocresía,
Y hagamos hablar a esta ciudad,
Que los murmullos suenan peor,
Que el arroz de una ilusión,
Que nunca vendrá…
Se fue…
Sin dejarnos la piel…

Sin dejar ni una nota,
Sin dejar ni una gota,
De agua que beber…
Cadencia melancólica,
Y un mundo que no me interesa,
Por recorrer…

Un león agachado,
 A los pies de un carrusel,
El capitán Garfio encerrado,
En un laberinto de mantel…

Mirando a los ojos al matador,
Sin nada que perder,
Saltan las langostas,
Hay quienes matarían a su mascota,
Cuando no tengan que comer…

Y no te hecho culpas,
Eres justa para mí,
Tal como estás, así…

Como dos miradas que chocan en un espejo quebrado,
Y ambos con los puños ensangrentados…

Es un cuento frustrado,
Que no ha acabado,
Por inercia o por no saber escribir,
Un corazón alado,
En una isla sin saber dónde ir…
Un cuento estancado,
En el espasmo emocional,
De un final infeliz…

No te pongas nerviosa,
Me quedo hasta el final,
Junto a ti…
Si eres preciosa,
Tan justa para mí…
Así…
Lamento por no ser médico,
Lamento si lo fuera por no encontrar,
La cura a esta enfermedad,
Cuento que al ser terminal,
No se gasta la tinta,
En escribir un final…

No te pongas nerviosa,
Eres tan hermosa…
No quiero llorar…

Y simplemente ocurría, que sólo necesitaba un beso… / Umiel - Febrero 2013



Y solo necesitaba un beso…

Se ubicó en la expectativa, frente al conjunto de las bocas. Merodeaba la suavidad hasta sentirla como ternura. El placer de controlar una euforia de magnitudes casi sobrenaturales. La alegría naciente de un placer contenido en un deseo, que se siente, se vive como una experiencia distinta a la falta de certezas de todo lo indistintamente ajeno…

Y simplemente ocurría, que sólo necesitaba un beso…

Rodeó una y otra vez los orificios labiados, recorriendo las mejillas de una meta ya establecida. Milímetro a milímetro se acercaba al espasmo divino, del roce sabroso con pétalos humedecidos por una saliva más pura que el agua, más dulce que la miel. Igual a la zona más violácea y azulada del Éter de una mundana esperanza, transparente y cristalina como el rocío escondido en una mañana naranja.

Irremediablemente, solo necesitaba un beso…

La violencia contenida de un impulso urgente se transformó en el antagonismo de sus motivos. Las latencias apretaron en el pecho de una forma sutil, aterciopelada e inocente. Recuerda los fuegos que arden y que no queman… Recuerda que alguna vez le dijeron que hay caramelos que envenenan…

Lo que ocurre es que solo necesitaba un beso…

Se declara culpable ante la intriga ansiosa en el tribunal de las pasiones. El terremoto de la desfachatez deja pocos escombros en las ruinas de la ciudad de la timidez. Las palabras acertadas tejen un puente entre su rostro y el mío, como un primate educado me balanceo, giro, salto y me divierto en cada soga de lana y me acerco. ¡Que siga la función! En este circo de necesidades que se vuelven abstinencia. Como un mono me río, como un mono erguido me éxito, y me dejo caer a plena voluntad…


(A plena voluntad como humano me retracto, me dejo caer a pesar de mi voluntad, me acaricio sobre el colchón de mi autonomía y fantaseo, para evitar sentirme esclavo, en serme infiel, dejarme de lado y entregarme a la necesidad de un nicotinómano hacia la nicotina, de un un niño inocente que no murió en la actitud de un joven inconsciente e incrédulo, que se llena de acciones que pueden que lo vayan a matar. Siento el río corriendo por detrás... Siento mi historia contenida en mi actualidad. Como un mono erguido, parecido a un ángel que cayo, y duerme en la calle cada día sobre sus plumas caídas, pero duerme junto a vos... Con alas dibujadas... y como dije una vez, amor... No me arrepiento de nada...)