El ser, el siendo y el seré...

01:56 AM. Cierra los ojos, Déjate seducir por el sueño, Contempla tu inconsciente, Mientras tus oídos... ...Se apoderan del silencio...

martes, 5 de febrero de 2013

Como quien se masturba mientras llora. / Umiel - Febrero 2013






Y quise deshojar una gota de viento, en medio de un huracán otoñal. Me resbale por las agujas del reloj cuando dejó de estar tieso, y otra vez vuelven a caer algunos de mis años a la nada. Me pregunto cuándo se volverá a detener el tiempo, en vez de inventarme unas alas. Aposté al alto riesgo, y una mala mano terminó robándome la cara. Me hice esclavo de una ilusión que desconecto mis ojos y ató mis pestañas, encerrándome en un sueño mientras me hundía en mi vientre una daga. Resonó una poesía inventada en forma de eco que decía: siente la impotencia de no poder hacer nada.

Y quemé todas mis poesías,
Corté las vías,
Deja de tocar bocina,
Que esta rima termina,
En que no pienso recular.
Te veré bien cerquita de frente,
Y tendrás que atropellarme,
Despertaré cuando termines,
De dejarme sin respirar.
No te preocupes por la tripulación,
Ya sabíamos vos, yo y una canción,
“Que no cometiste un error,
Como ya dije, no eras tan fuerte”



Tomé tu mano y la hundí yo,
Porque este cuerpo se va con este corazón,
Así que hazlo y aprieta más fuerte,
Que la pérdida de sangre me debilitó,
Y prefiero marchitar aunque sea noviembre.

Una mala mano que se cerró como un puño,
Y el golpe de suerte termina,
Siendo la causa del knock-out.
Y quise desojar una gota de viento,
En medio de un huracán otoñal,
¿Cuándo se volverá a detener el tiempo?
¿Al abrir los ojos,
o al metal del tren que me arrollará?
Yo no pedí ni manzana ni serpiente,
Solo vine porque se puede fumar.
Te he bebido en ese ron,
Que hoy tortura en resaca.
Ocurre que los besos generan adicción,
Y siento la impotencia de no poder hacer nada.
Está quien entrega cuerpo y corazón,
Como quien se masturba mientras llora.

La foto que posa en el marco de una verdad:
La miro y recuerdo cuando...


Tome entre mis manos el pétalo arrugado,
Por la sequedad,
Lloré más de mil lagos y vi que para nada,
Servía la humedad...


Lloré más de mil lagos y vi que para nada, Servía la humedad... / Umiel - Enero 2013



Tome entre mis manos el pétalo arrugado,
Por la sequedad,
Lloré más de mil lagos y vi que para nada,
Servía la humedad...

Definitivamente no voy a creer en ningún dios y ningún santo,
Si antes de conocer el amor ya desconfiaba,
Ahora el solo pensarlo me da asco.
Al ver como se derrumba un amor,
En el fango del sin sentido irracional del desencanto.
Nada me pertenece en esta vida,
Solo el recuerdo de esta herida
Y un cuchillo clavado....

Tomé cianuro de tus labios,
Y la flor que se arruga en pleno marchitar,
Aposte mi corazón y mis manos,
Al deseo de un comisario Talibán,
La injusticia me dejará rendido y atado a tu lado,
Y unas alas para ti, par que puedas escapar.
Y de tu sonrisa caerán estrellas que se apagarán,
En el colchón de hojas secas,
Que me rodean y me mecen,
La cama de la tortura emocional,
Las marcas de la brillantina de una bailarina,
Que derrite la piel y desgarra el tajo que me ha de desviscerar.

Tome entre mis manos el pétalo arrugado,
Por la sequedad,
Lloré más de mil lagos y vi que para nada,
Servía la humedad...



miércoles, 23 de enero de 2013

Una mirada más larga y una certeza más gorda. Mi Enola. / Umiel - Enero 2013




Enredó algunas de mis palabras,
Y se deshizo de la necesidad de tener que tocarme,
Yo escribo poemas de amor,
Mientras ella se duerme al ignorarme,
A veces parece que el marchitar,
Se torna una intuición demasiado evidente.
Es cuando veo caer un pétalo de la margarita,
Que ardía en nuestra frente,
Y a bordo de pétalos de flor,
Gotea el fuego de una pasión,
Que resbala sin precaución,
…y muy placidamente.

Los ojos de vidrio revolotean suavemente,
Entre las rocas muertas e indiferentes,
La muerte merodea en cada día,
Pero de noche, voyerista  nos tortura,
Con su incógnita presencia,
Y nosotros,
Bailando para ella…

Si renuncias a esta canción,
Cuelga cada palabra de amor,
En el muro donde los mortales,
Se van a llorar y lamentar,
Ponle ron al agua del mar,
Mandemos al fondo de la garganta,
La sal encubierta.
Pero no hagamos de nuestro pasado,
Un muñeco budoo que ate,
Un futuro sin sorpresas.

Ya no quiero escribir poesías,
Mientras te duermes en la indiferencia,
La frontera pone burocracia entre tus piernas,
La naranja se arruga en una piel seca,
Y se abren kilómetros en mis pies,
...Con su incógnita presencia,
Bailamos para ella…
Los cristales sangrando,
Y yo que admito el fracaso,
Que me cuesta querer.
Y muy débil miro,
Los pasos en falso...
De pies estresados y de horizontes de riel.

Mientras ella se duerme al ignorarme,
A veces parece que el marchitar,
Se torna una intuición demasiado evidente.
Es cuando veo caer un pétalo de la margarita,
Que ardía en nuestra frente,
Y a bordo de pétalos de flor,
Gotea el fuego de una pasión,
Que resbala sin precaución,
…y muy placidamente.

Los niños juegan a esconderse,
Lúdica metáfora,
Y cae en el silencio de las alturas,
Una bomba nuclear,
Nieta del Enola,
Nace una flor atea en Hiroshima,
Una verdad aplastada
Por una verdad con más fuerza.
Una mirada más larga,
Una certeza más gorda.

martes, 22 de enero de 2013

Riesgos en la plenitud de la soledad / Umiel - Enero 2013



Empapado del tiempo que gotea del reloj,
La regresiva al escape de una condición,
Que vuelve;
Que últimamente,
Es siempre;

Sueños perfumados de almidón…
Riesgos en la plenitud de la soledad...

El café se enfrió otra vez,
En un paladar convaleciente,
En la tasa abandonada al azar,
De la suerte de un joven errante.
El vidrio se atraviesa por un rayo de sol,
Y otro queda pegado en el rayador,
Cuando bajo la ballesta,
Y dejo que se opaque el brillo,
Aquel que te disparaba,
Y que ya no tienes…
Un esquimal con fiebre,
Una belleza que duele.
Al lado de tus manos que preparan el manjar,
Ese paisaje de una mujer que deseaba y algo más.

El semblante de la cáscara de sol,
Que yace lisa, enferma y blanca...

Pero…
A decir verdad…
Mis planes no son más,
Que los planes de un hombre solo…

Hay cosas que perdí,
Y otras se hunden en el lodo,
Fumo un cigarro mientras pienso,
En el lamento por las que me robaron,
Y por algunas por las que sufro y guardo de todos modos.
¡Como pesan los sueños y las esperanzas!
Susurra intensamente Cuasimodo,
Porque,
A decir verdad…
Mis planes no son más,
Que los planes de un hombre solo…

Colecciono besos que morirán antes de dejar los pañales,
En cada ilusión que empieza a latir,
Posa estéril en cada una de las señales,
Que existen solo para prohibir,
Porque a decir verdad,
Mi sentido,
No tiene motivos cómodos,
Porque mis planes no son más,
Que los planes de un hombre solo…

El cascarón de un limón,
En un coma blanquecino,
El semblante de un sol,
Mudo como el fantasma de un grillo,
El almidón sin olor,
nos unimos en el dolor y los cigarrillos…

Pero…
Da igual,
Si a decir verdad…
Mis planes no son más,
Que los planes de un hombre solo…



martes, 11 de diciembre de 2012

Una sirena sonríe sobre el llano de la mar. / Agustina Sosa - Noviembre 2012




Una sirena sonríe,
Sobre el llano de la mar,
Tiene una estrella en su pelo,
En su mano un coral;
Parece sonreír en secreto,
Porque quiere completar,
Un cuaderno,
El cual escribe,
Con palabritas de sal.

Si la sirena se duerme,
Se duerme sobre un costal,
Que han tejido en cintas verdes,
La viejecitas del mar.
Que le han contado una historia,
De un pirata principal.
Que no pueden olvidar.
Porque ni bien la terminan,
Ya la vuelven a empezar.

Una sirena sonríe sobre el llano de la mar…